12 de septiembre de 2010

Escrito

Soneto
No me mueve, mi Dios, para quererte
El cielo que me tienes prometido,
Ni me mueve el infierno tan temido
Para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
Clavado en una cruz y escarnecido;
Muéveme ver tu cuerpo tan herido;
Muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, al fin, tu amor, y en tal manera
Que aunque no hubiera cielo yo te amara,
Y aunque no hubiera infierno te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera;
Pues aunque lo que espero no esperara,
Lo mismo que te quiero te quisiera.

Soneto extraído del libro "Libro del Cielo y del Infierno" de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares de 1960.

11 de agosto de 2010

Canción

No te Perdono Más
Vivir así,como hasta ayer, era la muerte.
Vivir así,
enloquecido por quererte.
Por un minuto de besos que me dabas
cuánto tributo de lágrimas pagaba.
Vivir así,
con esa eterna desconfianza,
era amar sin la esperanza
de ser feliz.
¡No te perdono más!
Te grita mi conciencia.
¡No te perdono más!
Es esa mi sentencia.
¡No te perdono más!
Cerré mi corazón.
Inútil es que llames,
inútil es que clames
de nuevo mi perdón.
Por perdonar
y perdonar tantas mentiras
me vi arrastrado
en la locura de tu vida.
Fue milagroso el apartarme de tu lado
y de salirme del camino equivocado.
Vuelvo otra vez
a retomar el buen camino,
que por ciego desatino
dejé por vos.
¡No te perdono más!
Te grita mi conciencia.
¡No te veré jamás!
Es esa mi sentencia.
¡No te perdono más!
Cerré mi corazón.
Inútil es que llames,
inútil es que clames
de nuevo mi perdón.
Música y Letra de Rodolfo Sciammarella.

8 de agosto de 2010

Escrito

Yo Voy Soñando Caminos

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".

Poema extraído del libro "Soledades" de Antonio Machado de 1903.


10 de mayo de 2010

Escrito

La Responsabilidad de los Blancos
Asume la responsabilidad de los blancos
Lleva adelante a los mejores que tengas
Vamos, ata a tus hijos al exilio
A servir las necesidades de tus cautivos;
A servir, en pesado trabajo,
A tumultosa y tosca gente-
Tus descontentos pueblos recién conquistados
Mitad demonios y mitad niños.

Asume la responsabilidad de los blancos
Con paciencia para tolerar
Para ocultar la amenaza del terror
Y poner a prueba la demostración de orgullo
Por medio de un discurso abierto y simple,
Cien veces manifestado,
buscar el provecho de otros
Y trabajar la ganancia ajena.

Asume la responsabilidad de los blancos
Las salvajes guerras de paz
Llena completamente la boca del Hambre,
Y ordena el cese de la enfermedad;
Y cuando tu objetivo esté más próximo
(El final para otros buscado)
Observa la pereza y los disparates paganos
Lleva toda tu esperanza a la nada

Asume la responsabilidad de los blancos
No las reglas de hierro de los reyes
Sino el esfuerzo del siervo y el barrendero-
La historia de las cosas comunes
Los puertos a los que no entrarás
Los caminos que no transitarás
Vamos, hazlos con tu vida
Y márcalos con tu muerte.

Asume la responsabilidad de los blancos
Y cosecha su vieja recompensa
La reprobación de tus superiores
El odio de aquellos que custodias
El llanto de las huestes que conduces
(¡Ah, despacio!) hacia la luz:
Por qué nos libraste de la esclavitud,
Nuestra amada noche egipcia?

Asume la responsabilidad de los blancos
Tu audacia no va a menos-
Ni llama ruidosamente a la Libertad
Para enmascarar tu cansancio.
Por todo lo que desees o susurres.
Por todo lo que hagas o dejes de hacer,
Los silenciosos y descontentos pueblos
estimarán a tu Dios y a ti.

¡Asume la responsabilidad de los blancos!
Haz hecho en días de infancia-
El laurel ligeramente concedido,
La fama fácil y sin fundamento;
Ven ahora a buscar tu hombría,
A través de todos los años sin agradecimiento,
Fríos, cortantes de costosa sabiduría,
El juicio de tus pares.


Poema incialmente publicado en el magazine McClure's en el año 1899 bajo el título de The 'White Man's Burden, escrito por Rudyard Kipling.

12 de febrero de 2010

Canción

Volvió una noche
Volvió una noche, no la esperaba,
había en su rostro tanta ansiedad
que tuve pena de recordarle
lo que he sufrido con su impiedad.
Me dijo humilde: "Si me perdonas,
el tiempo viejo otra vez vendrá.
La primavera es nuestra vida,
verás que todo nos sonreirá"
Mentira, mentira, yo quise decirle,
las horas que pasan ya no vuelven más.
Y así mi cariño al tuyo enlazado
es sólo una mueca del viejo pasado
que ya no se puede resucitar.
Callé mi amargura y tuve piedad.
Sus ojos azules, muy grandes se abrieron,
mi pena inaudita pronto comprendieron
y con una mueca de mujer vencida
me dijo: "Es la vida". Y no la vi más.
Volvió esa noche, nunca la olvido,
con la mirada triste y sin luz.
Y tuve miedo de aquel espectro
que fue locura en mi juventud.
Se fue en silencio, sin un reproche,
busqué un espejo y me quise mirar.
Había en mi frente tantos inviernos
que también ella tuvo piedad.
Música de Carlos Gardel y Letra de Alfredo Le Pera.

7 de febrero de 2010

Escrito

El Barco
Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo
por qué, por qué no nos dejan sentarnos y comer?
Queremos mirar las nubes,
queremos tomar el sol y oler la sal,
francamente no se trata de molestar a nadie,
es tan sencillo: somos pasajeros.
Todos vamos pasando y el tiempo con nosotros:
pasa el mar, se despide la rosa,
pasa la tierra por la sombra y por la luz,
y ustedes y nosotros pasamos, pasajeros.

Entonces qué les pasa?
Por qué andan tan furiosos?
A quién andan buscando con revólver?

Nosotros no sabíamos
que todo lo tenían ocupado,
las copas, los asientos,
las camas, los espejos,
el mar, el vino, el cielo.

Ahora resulta
que no tenemos mesa.
No puede ser, pensamos.
No pueden convencernos.
Estaba oscuro cuando llegamos al barco.
Estábamos desnudos.
Todos llegábamos del mismo sitio,

Todos veníamos de mujer y de hombre.
Todos tuvimos hambre y de pronto dientes.
A todos nos crecieron las manos y los ojos
para trabajar y desear lo que existe.

Y ahora nos salen con que no podemos,
que no hay sitio en este barco,
no quieren saludarnos,
no quieren jugar con nosotros.

Por qué tantas ventajas para ustedes?
Quién les dio la cuchara cuando no habían nacido?

Aquí no están contentos,
así no andan las cosas.
No me gusta en el viaje
hallar, en los rincones, la tristeza,
los ojos sin amor o la boca con hambre.

No hay ropa para este creciente otoño
y menos, menos, menos para el próximo invierno.
Y sin zapatos cómo vamos a dar la vuelta
al mundo, a tanta piedra en los caminos?

Sin mesa dónde vamos a comer,
dónde nos sentaremos si no tenemos silla?
Si es una broma triste, decídanse, señores,
a terminarla pronto,
a hablar en serio ahora.

Después el mar es duro.

Y llueve sangre.
Poema extraído del libro "Navegaciones y regresos" de Pablo Neruda de 1959.

9 de enero de 2010

Escrito

Posesión del Ayer

Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y que esas perdiciones, ahora, son lo que es mío. Sé que he perdido el amarillo y el negro y pienso en esos imposibles colores como no piensan los que ven. Mi padre ha muerto y está siempre a mi lado. Cuando quiero escandir versos de Swinburne, lo hago, me dicen, con su voz. Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos. Ilión fue, pero Ilión perdura en el hexámetro que la plañe. Israel fue cuando era una antigua nostalgia. Todo poema, con el tiempo, es una elegía. Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos.

Poema extraído del libro "Los Conjurados" de Jorge Luis Borges de 1985.