10 de mayo de 2010

Escrito

La Responsabilidad de los Blancos
Asume la responsabilidad de los blancos
Lleva adelante a los mejores que tengas
Vamos, ata a tus hijos al exilio
A servir las necesidades de tus cautivos;
A servir, en pesado trabajo,
A tumultosa y tosca gente-
Tus descontentos pueblos recién conquistados
Mitad demonios y mitad niños.

Asume la responsabilidad de los blancos
Con paciencia para tolerar
Para ocultar la amenaza del terror
Y poner a prueba la demostración de orgullo
Por medio de un discurso abierto y simple,
Cien veces manifestado,
buscar el provecho de otros
Y trabajar la ganancia ajena.

Asume la responsabilidad de los blancos
Las salvajes guerras de paz
Llena completamente la boca del Hambre,
Y ordena el cese de la enfermedad;
Y cuando tu objetivo esté más próximo
(El final para otros buscado)
Observa la pereza y los disparates paganos
Lleva toda tu esperanza a la nada

Asume la responsabilidad de los blancos
No las reglas de hierro de los reyes
Sino el esfuerzo del siervo y el barrendero-
La historia de las cosas comunes
Los puertos a los que no entrarás
Los caminos que no transitarás
Vamos, hazlos con tu vida
Y márcalos con tu muerte.

Asume la responsabilidad de los blancos
Y cosecha su vieja recompensa
La reprobación de tus superiores
El odio de aquellos que custodias
El llanto de las huestes que conduces
(¡Ah, despacio!) hacia la luz:
Por qué nos libraste de la esclavitud,
Nuestra amada noche egipcia?

Asume la responsabilidad de los blancos
Tu audacia no va a menos-
Ni llama ruidosamente a la Libertad
Para enmascarar tu cansancio.
Por todo lo que desees o susurres.
Por todo lo que hagas o dejes de hacer,
Los silenciosos y descontentos pueblos
estimarán a tu Dios y a ti.

¡Asume la responsabilidad de los blancos!
Haz hecho en días de infancia-
El laurel ligeramente concedido,
La fama fácil y sin fundamento;
Ven ahora a buscar tu hombría,
A través de todos los años sin agradecimiento,
Fríos, cortantes de costosa sabiduría,
El juicio de tus pares.


Poema incialmente publicado en el magazine McClure's en el año 1899 bajo el título de The 'White Man's Burden, escrito por Rudyard Kipling.