24 de julio de 2009

Fragmento

Roland Barthes
Di con un intelectual enamorado: para él, "asumir" (no reprimir) la extrema tontería, la tontería desnuda de su discurso, es lo mismo que para el sujeto batailleano desnudarse en un lugar público: es la forma necesaria de lo imposible y de lo soberano: una abyección tal que ningún discurso de la transgresión puede recuperarla y que se expone sin protección al moralismo de la antimoral. De ahí que juzgue a sus contemporáneos como otros tantos inocentes: lo son los que censuran la sentimentalidad amorosa en nombre de una nueva moral. "El sello distintivo de las almas modernas no es la mentira sino la inocencia, encarnada en el moralismo falso. Hacer en todas partes el descubrimiento de esta inocencia -es tal vez el aspecto más repulsivo de nuestro trabajo."
(Inversión histórica: no es ya lo sexual lo que es indecente; es lo sentimental -censurado en nombre de lo que no es, en el fondo, más que otra moral.)
Fragmento extraído del libro "Fragments d'un discours amoureux" (Fragmentos de un discurso amoroso) de Roland Barthes de 1977.

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